Ayer me decía una mamá del colegio lo necesario que es que la creatividad de
los niños se fomente más desde las aulas y lo decía porque un profesor del cole nos
había transmitido que le sorprendía que en la clase no veía que los niños sacaran su
creatividad innata.
Esta mamá me comentaba que era un poco contradictorio que, por ejemplo en matemáticas a los niños les vaya a enseñar las tablas de multiplicar del 2 y del 5,
aunque realmente no les toca este curso, cuando el profesor ha detectado que hay
que trabajar más la creatividad de la clase.
Como padres y educadores, podemos trabajar la creatividad de
los niños. Podemos fomentar que los niños se hagan preguntas, investiguen,
exploren, que se sientan libres para expresar nuevas ideas y formas de hacer
las cosas, que no tengan miedo a equivocarse, porque no siempre hay una sola
respuesta para un problema, que tengan espacios para todo ello y sobre todo un
clima distendido y de confianza, que les animemos a inventar historias, cosas,
que les escuchemos con respeto y valoremos sus aportaciones.
Pero también podemos ser creativos en la forma en que les enseñemos, haciéndolo a través del juego y creando un ambiente propicio para que den rienda suelta a sus neuronas.
Pero también podemos ser creativos en la forma en que les enseñemos, haciéndolo a través del juego y creando un ambiente propicio para que den rienda suelta a sus neuronas.
Esta mamá proponía una idea muy interesante: enseñar a los niños las matemáticas y las monedas jugando a las tiendas.
Seguro que así, además de pasar un buen rato y estar más
distendidos, se estaría generando una experiencia educativa diferente, más
participativa, más práctica, agradable y completa. Los alumnos dejarían de
estar pasivos en clase, sentados en sus sillas y además de estar aprendiendo el valor de las monedas, realizarían cálculos como parte del juego, estarían ensayando situaciones de la
vida real, ganando autoconfianza y seguridad en sí mismos.
Además, se relacionarían más entre ellos y
trabajarían las habilidades sociales, algo que sería muy valioso para los niños
más tímidos.
Hoy precisamente hemos compartido en nuestro facebook un artículo de elmundo.es ("Así se enseña sin asignaturas, sin libros de texto y sin exámenes") sobre el cambio educativo que un colegio de jesuitas ha realizado, haciendo al alumno protagonista activo de su educación, porque habían detectado una falta de motivación en los estudiantes.
http://www.elmundo.es/espana/2015/04/16/552eb3c9e2704e972c8b4578.html
¿Qué pensáis? ¿Sería bueno dedicar tiempo en clase a este tipo de experiencias?
Hoy precisamente hemos compartido en nuestro facebook un artículo de elmundo.es ("Así se enseña sin asignaturas, sin libros de texto y sin exámenes") sobre el cambio educativo que un colegio de jesuitas ha realizado, haciendo al alumno protagonista activo de su educación, porque habían detectado una falta de motivación en los estudiantes.
http://www.elmundo.es/espana/2015/04/16/552eb3c9e2704e972c8b4578.html
¿Qué pensáis? ¿Sería bueno dedicar tiempo en clase a este tipo de experiencias?









